Cerrar Menú
Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.
Profile image

Ingrese o regístrese acá para seguir este blog.

Seguir este blog
sa23-

Detengámonos un momento a pensar algo: ¿qué es lo que en últimas propicia una crisis financiera? Si se genera una burbuja, ¿quién la crea? ¿quién la fomenta? o más bien, ¿cuál es el sentimiento que lleva a saltarse regulaciones, a ignorar permisos y a tratar de ganar mucho dinero, incluso por encima de las personas, incluso por encima de la honorabilidad? La codicia podría ser la respuesta. La ambición. No es ni el optimismo ni la eficiencia, es más bien esa ambición que, como una bola de nieve, se va llevando a todos los que están alrededor. El fin por encima de los medios.

En 2008 se produjo un fenómeno financiero interesante: Lehman Brothers, una de las instituciones más importantes de la historia financiera mundial, el ejemplo total del ideal de trabajo, el sitio en el que todos quisieran trabajar, el ícono de la sofisticación y desarrollo financiero, no tuvo otra opción que quebrar. Colapsó esta institución y el gobierno de allá, o sea de Estados Unidos, no tuvo otra opción que verla hundir, lo único que pudo hacer es despedirla y erigirla como símbolo, ahora al revés, de lo que no debe ser, de las prácticas que no se deben hacer.

¿Pero cómo ocurrió todo? Podríamos decir que cómo así, si en Estados Unidos nada quiebra, todo es una panacea, imposible que pase eso. Pues pasa, y pasa porque a veces no hay regulaciones, a veces la gente es lo suficientemente técnica, sofisticada e implacable para crear productos que venden a la gente, productos que en Excel funcionan a las mil maravillas, las macros no se equivocan, y cuando el soporte real que está atrás se cae, entonces todo se va derribando. Todo se derrumbó, dentro de mí, dentro de tí. Entonces básicamente ocurrió algo como esto: Estados Unidos dio muchas facilidades para que la gente comprara casas, prestando sin muchos requerimientos y a bajas tasas. A todo el mundo le prestaban plata y todo el mundo fue propietario, desde el gato hasta el ratón, pasando por la rata y por el lagarto. Todos quedaron endeudados y ocurre que en Estados Unidos el sistema de pago de los créditos radica en que el capital se paga solamente al final, así que las cuotas mensuales, que son solamente intereses, son muy bajas y en verdad son cómodas. Se creo entonces una burbuja inmobiliaria, todos eran felices y celebraban con Margaritas (además, por cierto, a los anglohablantes les encanta pronunciar “margarita” y cualquier palabra que no sea de su idioma).

5d968d7d92d34

A algún ingeniero financiero se le ocurrió que todas esas hipotecas de la gente se podían empaquetar en productos, así como una titularización. La deuda de Mr Smith en Brooklyn, de 50 mil dólares, se unía con la de Frank en Boca Ratón, por 100 mil dólares, y así todas se unían y se dividían en partes iguales. El que compraba esos títulos respaldados con hipotecas (mortage-backed securities) recibía una rentabilidad atractiva, en la medida en que todos los que tenían deuda pagaran cumplidamente sus cuotas. Y buenísimo, todos apalancados y felices, con las margaritas. Pero nothing lasts forever, la burbuja se reventó y la gente dejó de pagar. El pensamiento de la gente era: “pues ni modo, mis cuotas están muy altas, ya no pago, y si me quitan la casa, pues quítenmela, igual ya viví aquí mucho tiempo”. Los bancos se quedaron con muchas casas en dación de pago, los precios bajaron, se quebraron quienes compraron esos títulos de hipotecas y con todo eso, se quebró Lehman Brothers. La gente recuerda esos días como apocalípticos.

Toda esta historia, desde la creación de la institución financiera por un inmigrante alemán en 1844, es contada magistralmente en una obra de teatro llamada “The Lehman trilogy”, que transmitirán el 5 y 6 de octubre en Cine Colombia. Hace parte de la temporada 2019 del National Theatre Live. Tuve la oportunidad de verla previamente en exclusiva y me encantó, es dirigida por Sam Mendes.  Lo interesante, también, es que es actuada por Simon Russell, Adam Godley y Ben Miles, todos ellos haciendo varios papeles (el abuelo, el tío, el hijo) de manera magistral y simultánea.

En la excelente obra, se muestra todo lo que creo el épico Henry Lehman, junto a sus hermanos Mayer y Emanuel. Ellos antes de tener negocios financieros, comercializaban telas, algodón y hasta ferrocarriles.

163 años de vicisitudes, de platas que van y que vienen. Una ambición que contagió más ambiciones, algo que en algún momento debía colapsar, tarde o temprano. Un excelente plan para que vayan este fin de semana y aprendamos algo de cultura general. Hace falta.

(Visited 2.443 times, 1 visits today)
PERFIL
Profile image

Economista bilingüe (español - inglés), con especialización en Finanzas, Master in Business Administration Internacional (MBA) y amplia experiencia en el sector financiero. Inscrito en el Registro nacional de personas certificadas en Inglés y en el Registro Nacional de Profesionales del Mercado de valores, con especialidad en renta fija y derivados. Docente de asignaturas financieras, económicas y matemáticas en Pregrado. Columnista. Actualmente me desempeño como trader de renta fija pesos en Corficolombiana.

    Siga a este bloguero en sus redes sociales:

  • twitter

Más posts de este Blog

Ver más

Lo más leído en Blogs

1

*Julio Mauricio Londoño Hidalgo A continuación haremos la presentación de varias curiosidades(...)

2

Un amigo, me envió esta conversación electrónica entre dos amigos colombianos que,(...)

3

Cada día reafirmó la idea de que el poder habita dentro de(...)

0 Comentarios
Ingrese aquí para que pueda comentar este post
Reglamento de comentarios

PORTAFOLIO no se responsabiliza por el uso y tratamiento que los usuarios le den a la información publicada en este espacio de recomendaciones, pero aclara que busca ser la sombrilla de un espacio donde el equilibrio y la tolerancia sean el eje. En ese camino, disponemos de total libertad para eliminar los contenidos que:

  1. Promuevan mensajes tipo spam.
  2. El odio ante una persona o comunidad por su condición social, racial, sexual, religiosa o de situación de discapacidad.
  3. Muestren o impulsen comportamientos o lenguajes sexualmente explícitos, violentos o dañinos.
  4. Vulneren o atenten contra los derechos de los menores de edad.

Además, tenga en cuenta que:

  • - El usuario registrado solo podrá hacer un voto por comentario.
Acepto
¿Encontró un error?

Para PORTAFOLIO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de nuestra compañía.


Debes escribir el comentario
¡Gracias! Tu comentario ha sido guardado
Su calificación ha sido registrada.
Su participación ya fue registrada.
Haga su reporte
Cerrar
Debe escribir su reporte.
Su reporte ha sido enviado con éxito.
Debe ser un usuario registrado para poder reportar este comentario. Cerrar